Real Madrid CF selló su clasificación a octavos de final de la UEFA Champions League tras vencer 2-1 al SL Benfica en el Estadio Santiago Bernabéu. Con el 0-1 conseguido en Lisboa, el global quedó 3-1 para los blancos.
El golpe inicial fue portugués. A los 13’, Rafa Silva sacó un misil desde fuera del área para silenciar momentáneamente Chamartín (0-1, global 1-1). Pero el Madrid respondió con jerarquía. Dos minutos después, tras asistencia de Federico Valverde, Aurélien Tchouaméni igualó el partido y devolvió la ventaja en la serie.
En el complemento, el equipo de Álvaro Arbeloa tomó el control. Dominó la posesión, generó peligro constante y hasta vio cómo el VAR anulaba un gol de Arda Güler por fuera de juego milimétrico.
La sentencia llegó al 79’. Vinícius Júnior emprendió desde mitad de cancha, dejó rivales atrás y definió cruzado para el 2-1 definitivo. Golazo. Baile incluido. Y mensaje claro: el Madrid no perdona.
Sin Kylian Mbappé, pero con liderazgo y personalidad, el gigante blanco vuelve a instalarse entre los 16 mejores de Europa. En Champions, el escudo pesa.
