Cuando parecía otra noche de frustración, apareció el alivio. Liga Deportiva Universitaria de Quito derrotó 2-1 a Técnico Universitario en el Rodrigo Paz y rescató tres puntos que parecían escaparse.
Pero el triunfo dejó algo claro: Liga sigue ganando más con corazón que con tranquilidad.
El golpe inicial fue inesperado. Bagner Delgado silenció Casa Blanca al 45+5’ y expuso otra vez las dudas defensivas del equipo albo justo antes del descanso.
Y ahí apareció la reacción.
Michael Estrada empató rápidamente al inicio del complemento y devolvió la energía a un equipo que necesitaba despertar. A partir de ahí, Liga empujó, insistió y fue acumulando presión sobre el arco rival.
Pero otra vez apareció el problema de siempre: la falta de contundencia para cerrar los partidos antes.
Cuando el empate parecía definitivo y el ambiente empezaba a tensarse, llegó el desenlace inesperado. Andrés Copete terminó marcando en propia puerta al 90+2’, desatando la locura en el Rodrigo Paz.
Victoria agónica. Victoria sufrida. Victoria necesaria.
Conclusión clara: LDU sigue sumando, pero continúa dejando dudas en su funcionamiento. Tiene reacción, tiene carácter y encuentra maneras de ganar… aunque muchas veces al límite.
Y en un torneo largo, vivir permanentemente al borde también desgasta.



