La Copa Libertadores volvió a escuchar el rugido de Liga Deportiva Universitaria de Quito. Con autoridad, paciencia y golpeando en el momento justo, el equipo albo derrotó 2-0 a Lanús y aseguró su clasificación a los octavos de final.

Y aunque el marcador parece cómodo, el partido fue mucho más trabajado de lo que refleja el resultado.

Durante gran parte de la noche, Liga tuvo que lidiar con un rival ordenado, intenso y que intentó cerrar espacios. El partido se jugó al límite del error. Y ahí apareció el quiebre.

El autogol de Felipe Peña al minuto 73 liberó toda la tensión acumulada en Casa Blanca y cambió completamente el ambiente del encuentro. Desde ahí, Liga se soltó, ganó confianza y terminó golpeando otra vez.

Fernando Cornejo apareció en el 90+1 para sentenciar la clasificación y desatar la fiesta definitiva en el Rodrigo Paz.

Porque esta Libertadores parece sacar otra cara del equipo albo.

La misma Liga que muchas veces deja dudas en LigaPro, en Copa vuelve a competir con carácter, orden y jerarquía. Y eso no es casualidad. Hay equipos que sienten el torneo continental de otra manera… y LDU es uno de ellos.

Conclusión clara: Liga vuelve a octavos porque supo sufrir, resistir y golpear cuando debía. En una Copa donde cada detalle pesa, el equipo de Tiago Nunes volvió a demostrar que en noches internacionales nunca se lo puede dar por muerto.

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