Barcelona Sporting Club cayó 0-1 ante Argentinos Juniors por la Fase 2 de la Copa Libertadores, en el estadio Monumental. El ‘cebollita’ golpeó cuando parecía que el empate estaba firmado.

El primer tiempo fue del visitante: más posesión, más claridad y sensación constante de peligro. Barcelona resistía, pero no imponía condiciones.

En el complemento cambió el libreto. La expulsión de Francisco Álvarez inclinó la cancha. El Ídolo adelantó líneas, empujó con doble nueve y arrinconó a su rival. Era insistencia pura… pero sin eficacia.

Y cuando el empate parecía inevitable, llegó el mazazo. Francisco Porcel comandó un contragolpe letal y silenció el Monumental con el único gol del partido.

Un golpe anímico fuerte. Ahora, la historia se traslada al Estadio Diego Armando Maradona, donde Barcelona deberá ir por la épica para mantenerse con vida en la Libertadores.

Porque en Copa, el que perdona… paga.

0 Se el primero en dar me gusta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *