Mucho balón… pocas respuestas. Liga Deportiva Universitaria de Quito volvió a tropezar en LigaPro y cayó 1-0 ante Delfín Sporting Club en el Jocay. Una derrota que confirma una tendencia peligrosa: tener la pelota ya no alcanza.
El golpe llegó temprano. Al 14’, Erick Mendoza aprovechó su momento y puso el único gol del partido. A partir de ahí, el guion fue claro: Liga dominando… y Delfín resistiendo.
Pero el dominio fue estéril.
Porque LDU tuvo la posesión, tuvo la iniciativa… pero no tuvo gol. Generó, sí. Insistió, también. Pero volvió a fallar donde más duele: en la definición. Y cuando no conviertes, el fútbol te castiga.
Ese es el problema de fondo.
Un equipo que no concreta, que no impone condiciones en el marcador, termina dependiendo de detalles. Y en esta ocasión, ese detalle fue suficiente para condenarlo.
Mientras Delfín Sporting Club escala y se mete en la pelea, Liga se queda estancada, lejos de lo que su historia exige y su hinchada reclama.
Conclusión directa: LDU juega… pero no gana. Y en el fútbol, eso es una señal de alerta. Porque la posesión no suma puntos, los goles sí.
