La pausa por el Mundial quedó atrás y Liga Deportiva Universitaria de Quito regresó como lo hacen los equipos que quieren pelear el campeonato: ganando, convenciendo y dejando claro que no perdió el ritmo.
El 3-0 sobre Orense Sporting Club fue mucho más que tres puntos. Fue una declaración de intenciones.
Liga dominó de principio a fin. Controló la posesión, manejó los tiempos y nunca permitió que Orense encontrara respuestas. El primer golpe llegó con el autogol de Sixto Mina, pero el equipo de Tiago Nunes no se conformó.
En el complemento aparecieron dos nombres que reflejan el buen momento ofensivo del cuadro albo. Rodney Redes amplió la ventaja y Yerlin Quiñónez sentenció la goleada para una noche redonda en el Rodrigo Paz.
Lo más importante no fue el marcador, sino la imagen.
Después del parón, siempre existe la incógnita sobre cómo volverá un equipo. Liga respondió con intensidad, orden y eficacia. No dejó dudas y volvió a demostrar que cuando encuentra espacios, tiene argumentos para dominar a cualquier rival del torneo.
Conclusión clara: LDU regresó del Mundial con la misma ambición con la que se fue. La goleada revitaliza al equipo, fortalece la confianza y envía un aviso al resto de candidatos: los albos siguen vivos en la pelea por la LigaPro.
