Las calles de Times Square siguen teñidas de amarillo, azul y rojo, pero el ambiente cambió después de la derrota ante Costa de Marfil. El optimismo no desapareció; ahora está acompañado de preocupación y de un mensaje que se repite entre los aficionados: “todavía depende de nosotros”.
Ese mensaje resume el ánimo de los ecuatorianos reunidos en Nueva York: decepción por la derrota, pero convicción de que La Tri tiene argumentos para reaccionar.
Porque si Ecuador vence a Curazao y llega con opciones a la última jornada frente a Alemania, la ilusión seguirá intacta. En Times Square nadie habla de despedida; hablan de revancha y de una selección que todavía puede escribir una gran historia en este Mundial.
