Los clásicos no siempre se ganan con muchas ocasiones. A veces basta un instante de inspiración. Y eso fue exactamente lo que encontró Universidad Católica para quedarse con el duelo universitario.
El 1-0 sobre Liga Deportiva Universitaria de Quito tuvo un solo protagonista: Mauro Díaz.
El mediocampista argentino sacó un tiro libre extraordinario al minuto 59 y convirtió una de esas anotaciones que valen mucho más que un gol. Fue un remate imposible para el arquero albo y suficiente para definir un partido muy cerrado.
Liga volvió a mostrar una de sus principales dificultades en esta temporada: la falta de contundencia en los momentos decisivos. Intentó reaccionar, tuvo más posesión en varios pasajes, pero nunca encontró la claridad necesaria para romper el orden defensivo de Católica.
Del otro lado, el “Trencito Azul” jugó con inteligencia. Supo esperar su oportunidad, golpeó cuando la tuvo y después administró la ventaja con oficio, sumando tres puntos de enorme valor en la pelea por la parte alta de la tabla.
Para LDU, la derrota vuelve a encender las dudas. El equipo alterna grandes actuaciones con tropiezos inesperados y sigue sin encontrar la regularidad que exige un candidato al título.
Universidad Católica ganó el clásico con una obra de arte de Mauro Díaz y una actuación muy inteligente. Liga, en cambio, dejó escapar otra oportunidad de acercarse a los primeros lugares y vuelve a cargar con el peso de la irregularidad.
