Una semana después de ilusionar con una goleada, Liga Deportiva Universitaria de Quito volvió a mostrar su versión más irregular. Cayó 1-0 ante Macará en Ambato y dejó escapar tres puntos que pueden pesar mucho en la pelea por la LigaPro.

El partido se definió temprano.

Mateo Viera aprovechó una buena acción colectiva para marcar el único gol del compromiso al minuto 20. Ese tanto fue suficiente para que Macará jugara el partido que quería: ordenado, intenso y sin regalar espacios.

Liga tuvo la pelota, adelantó líneas y empujó durante toda la segunda mitad, pero volvió a encontrarse con un problema que ya ha repetido varias veces en el campeonato: dominar no siempre significa hacer daño.

La ilusión llegó cuando Deyverson encontró el empate. Sin embargo, el VAR apagó rápidamente la celebración al confirmar una posición adelantada.

Ahí se terminó la reacción alba.

Macará resistió con inteligencia, defendió cada balón como si fuera el último y terminó celebrando una victoria de enorme valor ante uno de los candidatos al título.

Conclusión clara: Liga volvió a pagar caro su falta de contundencia. Generó, insistió y dominó por momentos, pero el fútbol premia a quien convierte. Macará golpeó primero y defendió la ventaja con personalidad. En una LigaPro tan pareja, dejar escapar partidos como este puede costar mucho más que tres puntos.

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